Cambios
Ese esquina donde nos besamos en la valle, rodeados de cuerpos desnudos sin vida, ya no es una esquina soleada sino un rincón oscuro donde se refugia la soledad de tu ausencia.
Nostalgias
El semáforo está en amarillo y las momias de este amor que piden a la actriz de la que fui. Ya no hay Coliseo ni andamos por el boulevard de los sueños rotos oliendo el tilo de la Avenida San Martín en las noches de verano. Nosotras, las de entonces, ya no somos las mismas. Hoy no somos ni pizca de aquellas adolescentes a las que Sabina les decía en la calle que lo peor había pasado. Si tan solo hubiésemos sido conscientes de lo bueno de esos tiempos. Cómo desearía conservar el eco de esas risas y quedarme en la profundidad de la superficialidad de nuestras charlas de madrugada. Nada era todo y los días eran eternos en nuestra inmortalidad inventada. La profecía no se cumplió. Nos vimos forzadas a crecer de golpe, bastó con una caída al vacío para que nos llenáramos de dolor y nos volviéramos grises. Es el peso de la vida, que arrasa con lo que queremos sin querer queriendo.
En días como ayer
No puedo contener el llanto al pensar en esa chica que soy yo y no quiero ser.
Sumergida profundamente en una vida a mil por hora no me detengo a mirarme ni un segundo. Y cuando lo hago descubro que soy la primera persona de la que se compadece mi tercera.
Paro. Freno. Observo y dejo sentir…
Su dolor, su angustia, su pena… Son todos míos.
MIOS y de nadie más.
Y explota. Onomatopeya: BUM!
Una noche
Una gota de sudor ajeno rodó por mi pecho mientras sostenía la mano del brazo del cuerpo de un hombre que se dejaba caer en el abismo.
Sin bolsos ni bolsillos anduvimos sin rumbo.
Nos dejamos ganar y ganamos!
Nos dejamos perder y vencimos!
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Sin rótulos.
Nada en un río de carcajadas. Todo en un mar de dudas. Y se sumerge en un océano pacífico.
Nos quedan tres lunas llenas y muchas noches vacías.
Nuestros besos que ignoran los baches de Buenos Aires se irán como dos soles saturninos en un ocaso de sábanas enredadas que forman un nudo gordiano.
¿Cómo hallar la cuadratura del círculo?
Dicen que el que busca encuentra, pero nosotros andábamos sin buscarnos…
Pero qué sé yo!
Cadaver exquisito I
(A Maga, mientras aguardo por las líneas introductorias)
Existen formas deformadas que no comprenden su ignorancia.
Si pudiéramos entregarnos con ese fervor que ataca la carne en primavera…
Una plastilina que lastima.
Me mira. Lo piensa. Impulsa. Sostiene. Retiene.
Y son pocos los que piensan que un “pero” es el objetivo de todas nuestras cachetadas.
Dados que dan. Dados que dos. Dos compases que se armonizan. Dos andenes enfrentados que llevan a un mismo lado.
Lados que confunden.
Vuelvo entonces a enredarme en la idea que todo lo que hago está impulsado por el desconcierto.
No te equivoques. No te dejes llevar. No te dejes traer. Sólo dejate ser. Dejá de ser quien creen que eres y empezá a ser quien sos.
No existen fronteras para el cambio. Andá y volvé. Las barreras están levantadas.
Sin más. Sin menos. Menos mal. Más bien.
Sólo hay que mirarse el dedo gordo para sabernos parte de lo frágil, de lo que buscamos insaciables en la mesita de luz.
Azúcar impalpable
Dulce intocable
Miel efímera
Caramelo etéreo
Chocolate intangible
Almíbar invisible