Una noche
29 octubre 2010 at 1:14 am Deja un comentario
Una gota de sudor ajeno rodó por mi pecho mientras sostenía la mano del brazo del cuerpo de un hombre que se dejaba caer en el abismo.
Sin bolsos ni bolsillos anduvimos sin rumbo.
Nos dejamos ganar y ganamos!
Nos dejamos perder y vencimos!
Entrada archivada en:Poesía vulgar. Etiquetas:.
Trackback este articulo | Suscríbete a los comentarios vía RSS Feed